Otra vez mi vida
se pierde en un segundo
otra vez las manos
me arrastran por el suelo;
otra vez, otra vez.
Otra vez las voces
me dan ideas al oido
otra vez los cuchillos
me apuñalan sin retorno;
otra vez, otra vez.
Otra vez camino solo,
por laberintos de sangre
otra vez arranco de mi sombra,
con gritos de niño de pecho;
otra vez, otra vez.
Otra vez me apuntan con el dedo
riendose de mi cara muerta,
otra vez arrastro los pies,
por el cansancio de una vida oscura;
otra vez, otra vez.
Otra vez los ataudes vuelan
en un cielo enrojecido,
presumiendome sus alas,
orinandome la cara;
otra vez, otra vez...
No hay comentarios:
Publicar un comentario