
A una ventana podrida
se asoma la decadencia
la mentira vestida de verdad
la muerte en traje de vida
la sangre con tinte de lagrimas.
Verdades nocivas
nadando en su propia inmundicia
saltando en trampolines de oro
gritando insultos sin sentido
pariendo niños con ojos en las nalgas.
A una ventana podrida
se asoman las voces muertas
que anunciaban los reales designios,
y que se hundieron por la envidia
de la toxina ferrea y presumida.
Cuando mendigen los sueños
tapate hasta la cabeza con tus sabanas,
y no mires los homicidios
de los sacros angeles carniceros
con cuchillos de filo eterno.
A una ventana podrida
se asomo mi buen sentido
y lo decapito el viento asesino
para robarle su inocencia
y despues quedarse dormido...
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