Simplemente, plasmado aquí se encuentra el resultado de un caos mental, escupido desde las fauces de una bestia. Pretensión alta seria encantar a cada visitante con toda esta palabrería barata agrupada en versos y estrofas. El hecho de desahogarse, la existencia de una posibilidad de desahogo trasciende el hecho de si esta loca agrupación de vocablos agrada al publico o no. Muchas veces las poesías se engendran desde el egoísta sentimiento individualista. Mas no puedo decir.

sábado, 24 de julio de 2010

Negacion de la locura

El loco que no asume la locura,
se queda en su casa encerrado,
mirando por la ventana el pasado,
buscando el quiebre que le hizo esto,
golpeando la puerta a una respuesta que no existe,
asimilando como suyo un peso que nadie le asigno.

Un camino separa del otro,
una palabra separa del hecho,
una acción irreal te convierte en lo que eres,
la negación de algo te encierra mas y mas;
el encierro se convierte en nefasta libertad.

Caminando descalzo por la calle,
mirando sin ojos a los transeúntes,
la ropa que deja ver tu desnudez,
tus labios que solo pronuncian locura.

Corriendo en un pasillo sin luz,
gritando tu verdad que nadie asume,
vas quebrando ventanas sin vidrio,
dejando sin resguardo el inerte paisaje,
permitiendo el paso a la luz ausente,
que lo único que hace, es alumbrar tu locura.

Hay cosas imposibles de negar,
la verdad siempre cae en manos insulsas,
la locura asoma hasta en tus palabras,
la locura que comes alimenta mas tu locura.

No corras por la calle anunciando cordura,
pues los cuerdos son sordos y egoístas;
no le importas a nadie, pero a ti todos te importan;
en tu locura los toleras y comprendes.

No escribas canciones en tu defensa,
pues los cuerdos no escuchan las armonías, ni conocen las notas musicales;
solo conocen la jaula, donde se encierra al que no sigue las instrucciones.

No escribas versos para justificarte,
pues nadie entiende razones,
solo juzgan desde el principio,
mejor es, hermano, no perder el tiempo.

No escribas historias para narrar tu sufrimiento,
pues a nadie ya le interesas,
solo cierra las cortinas de una vez
y olvida la externa proyección de tu conciencia,
la que todas las noches se abalanza sobre ti.

No hagas nada, solo niega,
unete a ellos, subordinate
hazles caso en todo, escuchalos,
hasta que tu día llegue,
elegir entre tus dos caminos;
aunque no tardes tanto, no vaya a ser demasiado tarde.