
En un oleo tan sacro
se mira a los caballos
con alas tan graciosas
montados por jinetes
borrachos sin cuidado
danzandole a los sauces
que crecen en las nubes.
Se pierde la buena vista
entre el caos de este imperio
con monjas sin habito
danzando en los pilares;
virgenes borrachas
mordiendo las bananas
colgantes del vacio
rodeado de tejidos.
Me para tan hundido
en esa eterna noche
que ha borrado las conciencias
de esta locura señorial
que moldea este desorden
de lunas tan soleadas
y soles estrellados.
Los honestos perros
en jaulas aperradas
bailandole a las musas
obesas y desnudas
que vomitan como grifos
si apenas son rozadas
por lenguas de serpiente
que exaltan mudas cumbres.
Las fechorias paseando
en autos sin volante
con las bolas desatadas
marcando los desastres
emitiendo en las industrias
la deidad tan sordomuda.
En gruesos carnavales
bailando van los monos
con sueldo de mani
sin cascara y relleno;
con eso se conforman,
migajas de la presa,
leones carroñeros
pudriendose con lujo.
Tales son los caos
del globo colorido
flotando en una manta
sin tino ni principio;
vamos todos y cantemos
pasemos este caos
mirando para el lado
con ojos de ceguera
creada con empeños...
C.F.R


