Caminos
I
Mis pies van hacia donde yo no, en el momento en el que el cigarrillo se pone de pie,
La luciernaga no ilumina lo que deberia saber,
y mi fe se arrastra por el cafe sin pasion.
Por los oscuros tramos de mi alma herida por cuchillos sin afilar,
encontre un niño que vagaba, con los ojos vacios de cascada,
Decia buscar la luz que se le cayo del bolsillo,
decia tener miedo de encontrarla sin haberla visto antes,
pues le asustaba quemarse, ante tanta oscuridad reinante.
Entre tanto camino trazado con sangre de olvido,
encontre a un perro sin ladrido y a un hombre confundido,
que me pregunto si habia visto el ladrido de su perro,
que se le ha perdido entre tanto camino pintado de descuido.
Entre la salida de tanto camino, se ve a un torero confundido,
que mira el color de sus ropas con recelo,
pidiendo a gritos que le digan el color que ha olvidado;
los demas perdidos solo lo miran y se rien, escondiendose entre tanto camino.
II
Silencio reinante en las penumbras,
¿Donde te llevaste la risa antes comprimida en la garganta?
¿Que tipo de amenaza le infringiste para que se exiliara?
¿Que crimen cometio segun tu perfida ley de bajeza?.
Silencio reinante, cruel monarca de los orates,
retirate de los caminos recorridos que aun no se terminan,
borra tu sonrisa de la tierra que se levanta con cada paso quejumbroso,
ataja los llantos que merodean las sonrisas timidas que asoman en el ocaso.
Imperio del silencio, justa injusticia para el que sufre,
poder regente en la Tierra sin dueños parlantes
¿Hasta cuando oprimers los caminos menguantes de paciencia?
¿Hasta cuando azotas con tu frio latigo de soledad?
¿Hasta cuando pintas sonrisas en mascaras hechas con vidrios rotos?.
Aunque seas silencio, te oigo y te maldigo,
por tu injerencia en los caminos,
por tu cruel burla a los destinos,
por tu triste ofensa a los venidos del mundo de la mariposa desesperada.
III
En delirio sin sentido, me encontre a una mujer con vestido de plata,
que me pide a gritos una salida para ir a buscar sus zapatos de color escarlata,
yo de mi bolsillo extraigo una salida, la mas distante a todos los destinos,
pues la verdad detesto el color escarlata.
Quiero que alguna vez las gaviotas sobrevuelen la luna,
para que al fin, con una vista mas amplia, encuentren lo que han perdido;
lo que han perdido y lo que odian, lo que llaman en cada graznido;
lo que llaman y no responde, porque ellas mismas le comieron los oidos.
Entre tanto traspie se me olvido un pie, el que tuve que pedir por encomienda a un hombre de gris,
el hombre de gris volvio, pero sin mi pie, pues el pie tomo su propio camino.
¡Traicion humana, infinita maldicion, lastre para los leales a un estandarte!.
Caminando por un eterno desierto solo con un pie,
mi mente divaga y enloquece, entre tanto silencio susurrante.
Entre tanta arena maldiciente, me percato de que mi cuerpo es un objeto, un objeto de mi alma para alcanzar horribles planes.
IV
Preguntale a la sombra cuando perdio el color,
preguntale a los colores cuando dejaron de brillar,
clama a los cuatro vientos el acontecimiento al que llaman desgracia,
pero no dejes los caminos adquiridos con tanto tezon,
no equivoques los pies en tanta arena que quema la conciencia,
solo sigue, sigue y sigue...
Entre tanta pesadumbre podria esperar ver tu mirada,
pero entre tanta blanca mirada,
no puedo distinguir la mas blanca,
la mas idonea de las miradas.
V
Camina hasta donde la incertidumbre te lleve,
libera tus pasos de la atribulada inconsciencia,
encuentra las manos que labran sin descanso;
preguntales por que ladran con tamaña magnificencia,
preguntales por que el brillo de su arte encandila;
ellas no te responderan, pues no saben hablar con sus dedos, nada mas labran con ellos.
En la quinta carretela que pasa por el quinto desierto,
se asoma un anciano con la barba brillante como la plata,
y te preguntara por la quinta carretela,
tu, asomandote igual que el, le responderas que tambien la esperas,
el anciano con su barba te tocara y desaparecera.
¿Adonde se fueron los fuegos que no se apagan?
¿Por donde el viento se los llevo a arder donde nada existe?
Quisiera en este momento, que el viento me llevara hacia donde tu ardes eternamente...
VI
Llegando al oasis de la inteligencia,
aparece un cangrejo de pinzas negras,
que me ataca con ellas sin descanso
mientras yo huyo por un laberinto sin prisa.
Entre tanta muralla enredada,
aparece un niño espantado,
que me pregunta por su sonrisa,
cada vez mas perdida,
entre tanta muralla maldita,
entre tanta serena ignominia.
En el interludio de mi vida de laberintos,
aparece un gran militar sin uniforme,
que me hace andar derecho y marchar,
a buscar el camino que el mismo perdio...
VII
La soledad perturba los espiritus, enreda los caminos, enaltece la razon,
entre tantos caminos buscados, todos se vuelven encontrados,
todas las puertas sirven, excepto las que estabas buscando,
todos los caminos sirven, excepto el que tu elegiste,
todas las vidas valen por si solas, todas las muertes duelen por si mismas;
el anonimato solo es una ilusion en los caminos...