Ayer se me perdieron las manos, y tuve que salir a buscarlas a pie, entre caminos con piedras aladas, en los que la tierra suspendida es lo unico que existe, puesto que las voces de la Tierra se han apagado.
Todas las cosas se han apagado. No puedo buscar mis manos asi; todo esto es en mi contra, me pretenden quitar todo ¿Estan locos? ¡Alejense de mi, hombres sin gracia alguna!. La razon se les ha tullido; identifiquen su naturaleza corriente. Entre tantos angeles descarriados que disparan dones, uno apunto hacia mi, no sientan envidia por ello, mejor es compadecer; sus mentes son mas tranquilas que la mia, aunque al parecer mas inutiles. (No es pretension de esto ofender)
Arrogante no me gusta parecer, pero la locura es la esencia de mi ser, la cordura es una burla que merece mil azotes en ayunas, para luego ser lapidada con piedras que fueron olvidadas en los caminos. En mi mente hay sinfonias de estupidez, sonatas de genialidad, pero escasean las operas de amor. Quizas eso envidio de los demas ¡A ustedes los aman! A mi nadie me ama ¿Quien ama mi locura?, nadie aun, y aun no se cuando alguien lo haga, aun asi, reniego a la cordura, a pesar de que esta supera a la soledad la mayoria de las veces, mejor es la espera del rebaño ausente de pesadillas.
Quiero ir al desierto a tomar asiento entre la arena que reina en las pesadillas, el calor exiguo que no inspira, para luego ir al hielo que acongoja. Quiero que en algun momento se me escuche, los aplausos de las manos perdidas, la ausente guitarra que desafina, los canticos que expresan ausencia, la ausencia que arrastra locuras, la locura que ayuda a ser bueno, lo bueno que nunca es eterno, lo eterno que es tan incierto, lo incierto que es tan cierto, lo cierto que es tan incierto... ¿Quien me ayuda a buscar mis manos?
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